Despliega tus alas

¿Alguna vez has deseado volar?  

Isabel Ward

Descuida, que mi método no hará crecer plumas en tus brazos. Pero sí apreciar lo que más le gusta a los pájaros: el valor del aire. 

El método que te propongo conecta la práctica de Yoga y la filosofía budista con la psicología positiva al igual que las aves ejercen de puente entre el cielo y la tierra. De esta manera, derribarás la barrera que separa tu cuerpo de tu mente, Oriente de Occidente, tu razón de tu corazón.  

¿Y cómo? A través de la respiración. 

Mayor bienestar, felicidad y aumento en la creatividad

Por qué hacer el Método del Cisne 

Cada vez que inspiras y espiras, te conectas con la vida. Esto lo sabían muy bien los pueblos antiguos, puesto que la palabra que empleaban para definir la respiración era la misma que usaban para llamar al alma: anima.  

Esta conexión entre el cuerpo y el espíritu se denomina yogah en sánscrito. Para los pueblos del valle del Indo era tan importante que convirtieron la respiración en una práctica completa. Es decir, la aplicaron tanto al físico como a lo espiritual.  

El Método del Cisne aplica ese «culto» a la respiración al estilo de vida actual mediante una serie de ejercicios físicos y de meditación tradicionales combinados con las técnicas para alcanzar el bienestar de la ciencia moderna. Es decir, trabajo con dos alas: la de oriente y la de occidente con el propósito de dar sentido a tu vida. 

Cuando aprendas a batirlas juntas, descubrirás que su fuerza produce el equilibrio. Fíjate en el vuelo de los pájaros; aletean para ascender y avanzar, pero el resto del tiempo planean en el aire. El Método del Cisne usa esa fuerza para potenciar lo mejor que ti y el equilibrio para mantenerte ecuánime. 


El método del cisne

Pocos animales reflejan tan bien esta idea como el cisne. Porque esta ave tan grácil y majestuosa vive en los tres elementos de mi método:  

El cuerpo (tierra)
La mente (agua)
El espíritu (aire)

Además, la palabra «cisne» deriva del sánscrito socati (lucir) y sukra (luminoso). Así que su nombre contiene el cuarto elemento natural (fuego) en la llamarada blanca de su aleteo. Sin abandonar la etimología, un método es un camino (hodos) que te permite ir más allá (meta). El mío te propone recorrer los siguientes territorios de tu personalidad: 

La Comunicación

El diálogo y la escucha profunda como fuente de conexión y posibilidad

El Cuerpo

Hábitos para cuidar de tu estado físico, ajustados a medida

El Silencio

Como alimento, para desarrollar estados de calma y claridad interior

Alimentación Consciente

Disfrutar, saborear y cultivar salud a través de la alimentación

Motivación

Momentos para potenciar emociones positivas en el día a día

Coaching

Un proceso de indagación entre tú y yo, donde cuestionarnos el modo de ver las cosas y adquirir una perspectiva distinta

Solicita tu entrevista de media hora totalmente gratuita