Todo se cultiva. La calma, la alegría, la tristeza , la rabia así como la fuerza, la perseverencia, la confianza pueden ser cultivados. Está claro que las circunstancias que cada uno vivimos determinan el impacto que recibimos en nuestro interior. Pero en toda situación siempre podemos echar mano de aquello que más hayamos potenciado y encaminarnos en cualquier circunstancia hacia el estado interno que queremos desarrollar. Si me siento bien, mis actos son más acertados que si me siento mal.

La propuesta es fomentar un espacio donde nutrir la calma y el silencio interior. Para ello haremos uso de diferentes técnicas de distintas tradiciones como el mindfulness, el yoga y la vipassana. El objetivo es potenciar la serenidad física y mental.

Este espacio es una oportunidad para mantenernos o reconectar con nosotros mismos, nuestros valores y con aquello que realmente nos importa. Dedicaremos tiempo a simplemente estar, sentir y compartir.

Sesiones de día completo, medio día o sesiones más cortas de un poco más de dos horas de duración.